martes, 12 de junio de 2007

EL DESEO

Un hombre encontró la lampara de Aladino tirada por ahí. Como era un buen lector el hombre la reconoció y la frotó. El genio apareció, hizo una reverencia, se ofreció:
-Estoy a su servicio, amo. Pídame un deseo y será cumplido. Pero ha de ser un solo deseo.
Como era un buen hijo, el hombre pidió:
-Deseo que resucites a mi madre muerta.
El genio hizo una mueca:
-Lo lamento, amo, pero es un deseo imposible. Pidame otro.
Como era un buen tipo, el hombre pidió:
-Deseo que el hombre no siga gastando dinero en matar gente.
El genio tragó saliva:
Este...¿Como dijo que se llamaba su mama?

Eduardo Galeano. PATAS ARRIBA.
La escuela del mundo al reves.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Jaja, esta guay...esq estos genio de hoy en dia...pobres!

Anónimo dijo...

buen texto.jejeje.mola